La Asamblea General de las Naciones Unidas designó el año 2021 como el Año Internacional de las Frutas y Verduras (AIFV).

 

En España disfrutamos de gran variedad de frutas y verduras, y nos gusta hablar de la tan famosa Dieta Mediterránea. Pero, ¿seguimos hoy en día esta dieta?

Uno de los cambios más importantes que ha sufrido nuestra dieta a lo largo de los años ha sido precisamente el descenso del consumo de frutas y verduras de manera habitual.

El consumo de frutas y verduras está relacionado con estilos de vida saludables, y podría reducir el impacto medioambiental de nuestra dieta. Ahora llega la gran pregunta: ¿Comes suficientes frutas y verduras?  ¿Acompañas siempre tus platos con verduras? ¿Tus snacks o meriendas suelen contener productos ultraprocesados (no deben ser considerados alimentos, ya que no aportan nada bueno)?

Si dudas, te vamos a explicar porqué es tan importante.

El consumo de frutas y verduras muchas veces se ve afectado por falsas creencias y mitos, como que no saben o huelen bien, que ya no saben como antes, que no les gustan a los niños (y ya tenemos excusa los mayores) o que no se puede comer fruta muy madura. Muchas de estas afirmaciones no tienen sentido, y otras son simplemente excusas para no comer algo que quizá no es tan palatable como los ultraprocesados, llenos de sal, azúcar y otros ingredientes poco recomendables.

Se pueden cocinar verduras y enseñar a los niños a disfrutarlas (o por lo menos comérselas), pero deberá ir acompañado de una reducción de productos ultraprocesados, aprovechar las frutas maduras para batidos, ensaladas tibias de frutas con legumbres, etc.

Estos son los beneficios que podemos encontrar al aumentar nuestro consumo de frutas y verduras:

  1. Te aportan vitaminas y minerales específicos.
  2. Las verduras, junto a las frutas, son los alimentos que más agua proporcionan al cuerpo.
  3. Ayudan a los pequeños de la casa en el crecimiento y desarrollo de su organismo.
  4. Poseen un alto contenido en fibra.
  5. Por la razón anterior, sirven de alimento a nuestra microbiota intestinal, sí, ésa que hemos diezmado con los productos ultraprocesados.
  6. Contienen antioxidantes, indispensables para el funcionamiento del organismo.
  7. Las verduras, junto con las frutas, son fuente casi exclusiva de vitamina C.
  8. Las puedes incluir en cualquier comida y siempre quedan bien. Con las verduras puedes cocinar un sencillo hervido, con patatas, cebollas, alcachofas; puedes poner rodajas de tomate en el pan, con un poco de aceite y jamón, para una rica merienda; puedes hacer verduras al horno que acompañen el pescado a la plancha, …
  9. Las verduras están disponibles en cualquier época del año. Cambian con la temporada, por lo que no es aburrido consumir verduras todos los días.
  10. Ayudan a la realización de actividad física, por la gran cantidad de minerales y vitaminas, que son importantes en la obtención de energía y muchos otros procesos.

Pero, ¿cómo hacemos para introducirlas en nuestros platos? Para comer verduras no hace falta comerse un platazo de coliflor cocida, o unas judías verdes hervidas, las podemos incorporar a nuestros platos en cantidades más pequeñas, pero haciendo que SIEMPRE estén presentes.

En ese sentido, una muy buena aproximación a cómo hacer una dieta saludable sería lo que llamamos el plato de Harvard, una estrategia elaborada por la Escuela de Salud Pública de Harvard para sustituir a las antiguas e infumables pirámides nutricionales, aún en uso por algunos organismos oficiales. Se trata de una herramienta muy sencilla y de fácil utilización. No se trata de convertirse en alguien inflexible y cumplir a rajatabla estas indicaciones en todos los platos, pero sí en las dos comidas principales, cuando se pueda, y completar con el resto de comidas.

Ahora que ya sabes algo más, te dejamos con un par de reflexiones que pueden ayudar a convencerte sobre el consumo de frutas y verduras:

 

1.- La fruta y verdura de temporada es más económica

Consumir fruta y verdura de temporada es una opción a veces más económica, ya que no hay tanto coste en su producción. Además podemos buscar productores locales, que conllevarán menores gastos de transporte.

Si además queremos apostar por una opción más sostenible, acude al mercado más cercano, o a pequeños minoristas. Esto hará que te lleve más tiempo hacer la compra, pero estarás ayudando a estos negocios, frente a las grandes superficies. Recupera esa tradición de hablar con el frutero, el pescadero, preguntar por nuevas recetas, etc.

 

2.- Reduce el coste ambiental

 

Aumentar el consumo de frutas y verduras hará también que el coste ambiental de tu cesta de la compra sea bastante menor que si la llenamos de productos ultraprocesados. Menor utilización de materias primas, recursos, plásticos, envases y sustancias químicas tóxicas que terminan en nuestro planeta.

 

Y ahora que sabes todo esto, ¿te animas a hacer del 2021 tu año de las frutas y verduras?

Estudiantes de 1º de Técnico Superior en Dietética