En primer lugar porque es la LENGUA natural de las personas sordas y, en segundo, porque es una LENGUA que reúne todas las características, reglas y funciones como cualquier otra lengua.

 

Constituye uno de los sistemas alternativos y aumentativos de comunicación más completo, ya que permite expresar sentimientos, opiniones, transmitir conocimiento,…y todo a través de todo el cuerpo, utilizan el lenguaje corporal para expresarse.

 

En España, hay dos lenguas de signos oficiales, la española y la catalana. No obstante, hay varias adaptaciones en cada Comunidad y, por supuesto, en cada familia.

 

La lengua de signos es fundamental para que los niños sordos construyan su identidad personal y social, que les ayude a comprender el mundo.

 

Pero, existiendo actualmente avances tecnológicos gracias a los que se puede llevar a cabo una vida “normalizada”, tales como los implantes cocleares, ¿para qué enseñar lengua de signos?

 

Jordina Sanchez, investigadora y miembro del LSC Lab, sostiene que el bilingüismo simultáneo (lengua de signos y lengua oral) es la única opción con garantías para los niños sordos con implantes:

 

«Exponer al niño a ambas lenguas desde pequeño es un salvavidas, porque la lengua de signos asegura su desarrollo lingüístico y cognitivo. Si tienes plena competencia en una primera lengua, puedes adquirir una segunda». Lejos de exclusiones, concluye que «el bilingüismo siempre ha sido la opción deseada por la gran mayoría de la comunidad sorda».