¿Pueden los bebés comunicarse con el entorno que les rodea?

Se han realizado estudios en los que cogieron como base la lengua de signos adaptando algunos de ellos a la capacidad motora de los bebés, y creando una herramienta llamada Baby Sign o lengua de signos para bebés oyentes.

Se trata de una herramienta simple, en la que los signos son muy cotidianos y fáciles para el manejo diario. Se ha podido demostrar que los bebés aprenden mucho más rápido al usar las manos que al usar su voz.

Los beneficios del Baby sign, entre otros, son:

  • El vocabulario suele ser más amplio
  • Se entienden mejor con el mundo que les rodea
  • Disminuyen las rabietas
  • Fomenta la interacción con los demás

A partir de los 6 meses los bebés comienzan a aprender los signos y a repetirlos, aunque no hay edad estipulada ya que cada niño tiene sus procesos de aprendizaje, a medida que van creciendo los gestos serán más enriquecedores y frecuentes.

 

Los niños aprenden por imitación, por lo que les resulta relativamente sencillo el aprendizaje de esta herramienta de comunicación y, al comprobar que lo entienden, tienen la motivación para seguir aprendiendo y mejorando las habilidades motoras, lo cual afecta de manera positiva a la capacidad de hablar.

Hay una falsa idea de que enseñar este método retrasa el habla, pero hay estudios que han demostrado todo lo contrario, comienzan a hablar antes y cuentan con un vocabulario mucho más rico, ya que el método no sólo consiste en hacer el signo, si no que se acompaña de la palabra hablada, lo cual fomenta el aprendizaje.

 

En QFP Formación Profesional, en el módulo Expresión y Comunicación de GS Educación Infantil, enseñamos las bases del Baby Sign, ya que lo consideramos una herramienta fundamental que va a enriquecer la futura labor profesional de nuestros alumnos.