Si algo nos ha enseñado esta pandemia es la capacidad de la ciencia para reinventarse.

 

El desconocimiento de esta nueva enfermedad llamada Covid-19 ha hecho que todos los profesiones de los sectores sanitario y científico trabajen más unidos que nunca, en busca de respuestas a preguntas como: ¿identificación del patógeno? ¿tratamientos efectivos para combatir la enfermedad? ¿vacunas?

 

Para la población en general y para mí en particular, que soy mujer de ciencia, este año ha sido un año lleno de nuevos aprendizajes y de continuos asombros. ¡Qué manera de reaccionar han tenido los profesionales sanitarios a las continuas adversidades a las que se enfrentaban!, ¡qué capacidad de reinventar material y darle nuevos usos para salvar vidas!, ¡qué manera de estudiar posibles tratamientos efectivos, qué capacidad de trabajo!

 

Mi asombro no se ha quedado ahí, el trabajo de todos los divulgadores científicos que han conseguido hacer que la población sepa qué es una PCR, la diferencia entre anticuerpo y antígeno, qué son los aerosoles, la R0 de un virus…acercando un poquito de ciencia a todos los hogares, y haciéndonos más conocedores de la realidad del momento. Sin duda se merecen también mi aplauso.

 

Y para el final, mi momento favorito, las vacunas y todos los caminos diferentes que han seguido los investigadores con el fin de parar esta pandemia, con el fin de devolvernos nuestra vida anterior. Creo que esta carrera científica se ha convertido en un hito y nos ha dado una lección de cómo se puede desarrollar una vacuna efectiva y segura en un tiempo récord.

 

Muchas de estas personas dedicadas en cuerpo y alma a la lucha contra esta pandemia son mujeres. Son más las mujeres que estudian carreras como biología, medicina, farmacia. Sin embargo, son los hombres los que, en mayor porcentaje, ocupan altos cargos en empresas científicas, hospitales o farmacéuticas.

 

Por eso, hoy 11 de febrero Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, queremos visibilizar el papel de la mujer en la ciencia a lo largo de los años. Muchas han sido las mujeres que han contribuido al progreso científico y muchas veces no han obtenido el reconocimiento merecido. A día de hoy muchas mujeres deben trabajar más duro para conseguir resaltar en su profesión.

 

Es importante que tod@s tengamos los mismos derechos y oportunidades de manera que ninguna mujer que quiera dedicarse a la ciencia crea que no tendrá futuro y decida no hacerlo.