En 1901 se presentó con bastante humildad para cumplir el servicio militar en Suiza, donde le declararon inútil debido a sus varices y a sus pies planos y sudorosos.

 

En octubre de 1898 se enfrentó a los exámenes finales del curso en la Politécnica, había sacado las mejores notas de su grupo, una media de 5,7 sobre 6. Esto puede ser una de las razones por la que se pensaba que Einstein tenía notas mediocres, nunca pasaba del 6, evidentemente, esa calificación era la máxima que se podía obtener.

 

En 1900 se graduó con otros tres compañeros, pero fue el único que no consiguió un puesto: tropezaba con el primer obstáculo de su carrera.

 

Se mantenía dando clases particulares de matemáticas unas ocho veces por semana y empezó a estudiar para un doctorado en termoelectricidad. El único consuelo que tuvo aquel año que acababa fueron sus avances en la ciencia. Su atención se centró en la capilaridad. A ellas dedicó el contenido de su primer artículo científico, que envió a principios de diciembre al “Annalen der Physich”, la revista más importante de física alemana.

 

Volvió a Milán en marzo de 1901 y dedicó las semanas siguientes a solicitar infructuosamente un puesto de profesor auxiliar a físicos de gran parte de Europa. Se sospecha que su antiguo profesor de física anuló sus posibilidades al difundir opiniones en su contra.

 

Era un torrente de ideas, tuvo un destello de intuición sobre el calor y la energía durante el viaje en tren a Italia, dudas fundamentales sobre la radiación que surgieron al leer un artículo de Max Planck, su mente no paraba de trabajar.

 

A principios de diciembre, Marcel Grossmann, cuyo padre era un antiguo colega de Friedrich Hallet, el director de la oficina de Patentes suiza en Berna, le ofreció una vacante en la Oficina de Patentes, Einstein se puso loco de contento. Tuvo que esperar hasta junio para ser elegido.

 

Decidió seguir los consejos de Kleiner y publicar sus ideas sobre experimentos para investigar el éter antes de que el puesto de la Oficina de Patentes quedara libre.

 

En septiembre de 1904, después de sacar una buena nota en el examen para funcionarios públicos, pasó de temporal a permanente en la Oficina de Patentes.

 

Año mágico

 

En 1905 escribió tres trabajos diferentes que sacudieron los cimientos de la ciencia:

  • El primero de ellos ofrecía una explicación del “efecto fotoeléctrico” ya que propuso a la luz con propiedades tanto de ondas como de partículas. Este fue el trabajo por el que Einstein recibió su tardío premio Nobel en 1922.

 

  • El siguiente trabajo era sobre el “movimiento browniano”, llamado así por el naturalista escocés Robert Brown. Con este trabajo, Einstein dio a los átomos un sentido físico y proporcionó una verificación que fue la más cercana que se podía esperar de la realidad molecular.

 

  • El más importante de todos fue recibido el 30 de Junio y publicado el 26 de septiembre. No contenía ninguna referencia. El trabajo sobre la relatividad se centra en la preocupación de Einstein por una anomalía en las explicaciones de los motores y dinamos. Una vez más, recogía una teoría anterior y le dio un nuevo significado físico, daba vuelta a las ideas existentes.

 

En esencia, el problema fundamental consistía en reconciliar las leyes del movimiento de Newton con la teoría del electromagnetismo de Maxwell. Con este trabajo culminó lo que ya empezó a preguntarse a los 16 años.

 

Para mantener la velocidad de la luz constante, Einstein tenía que distorsionar el tiempo y la distancia, produciendo efectos que violentaban el sentido común.

 

Casi como una ocurrencia, Einstein envió otro artículo breve al “Annalen der Physih” en septiembre de 1905 sobre la relación entre masa y energía, pero su verdadera importancia no se aclaró hasta dos años más tarde. La fórmula con que captó esta relación E=mc2 se ha convertido en una de las más famosas que existen.

 

Einstein dijo que esa era la consecuencia más importante de su Teoría de la Relatividad, y la bomba atómica fue la demostración más dramática de esta verdad.

 

Según su nieto Hans Albert: “El pasar del amplio concepto de la teoría a su lógica progresión matemática sobre el papel costó cinco semanas de trabajo agotador. Cuando estuvo terminado se colapsó y se metió en la cama durante dos semanas”.

 

En un principio, los trabajos de 1905 fueron ignorados en gran medida por la comunidad científica. Einstein esperaba una fuerte oposición y una crítica inmediata a la Teoría de la Relatividad pero en lugar de ellos encontró un frío silencio y quedó muy desanimado.

 

Toda la información de este documento ha sido elaborada a partir de biografías publicadas de Albert Einstein. Los textos más importantes han sido sacados de la biografía de Einstein elaborada por  los periodistas Roger Highfield y Paul Carter.

 

 

 

JUAN ANTONIO DE BLAS.

Profesor y especialista del área sanitaria.

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