Estos dos conceptos son muy comunes en cualquier charla de gimnasio, ¿quién no ha escuchado alguna vez eso de “es un deporte muy anaeróbico” o “debes hacer ejercicio aeróbico para perder peso”?, pues en este artículo tratare de explicar de forma muy breve estos dos conceptos.

En primer lugar decir que estos dos conceptos hacen referencia a la forma en la que el organismo es capaz de obtener energía mediante presencia o ausencia de oxígeno. Todo gesto deportivo o contracción muscular necesita una energía que obtiene mediante degradación de nutrientes principalmente, pero según el tipo de actividad esas necesidades de energía se obtienen de una u otra forma, por ejemplo, si hacemos una serie de 30 sentadillas en la primera la energía se obtendrá de forma diferente que en la 29, o si corremos 50 metros a máxima velocidad predominara un metabolismo diferente que en un maratón.

Según Fran W. Dick (Principios del entrenamiento deportivo, 1993), los nutrientes básicos de una persona activa según la actividad serían proteína, hidratos de carbono y grasas. De forma muy simplificada podríamos decir que la degradación de estos nutrientes nos dará una cantidad de lo que conocemos como ATP (adenosin trifosfato), que es la “moneda energética” que nos proporcionara la energía necesaria para la contracción muscular.

 

Tras esta aclaración de conceptos de forma muy básica podemos acercarnos a entender un poco mejor los conceptos de metabolismo aeróbico o anaeróbico.

Los sistemas anaeróbicos, por tanto, serían aquellos que sin presencia de oxigeno son capaces de  producir ATP y los sistemas aeróbicos lo harían con presencia de oxígeno. Podríamos clasificarlos de la siguiente manera.

Sistemas Anaeróbicos (no utilizan como combustible energético el Oxígeno)

  • Sistema ATP-PC o Anaeróbico Aláctico
  • Sistema Glucólisis Anaeróbica o Anaeróbico Láctico
  • Ciclo de las Purinas

– Sistemas Aeróbicos (utilizan como combustible energético el oxígeno)

  • Oxidación de Hidratos de Carbono
  • Oxidación de Grasas
  • Oxidación de Proteínas

Cabe decir que los primeros sistemas que se activan para la obtención de energía son los sistemas anaeróbicos y si la actividad persiste en el tiempo empiezan a predominar más los sistemas aeróbicos, los sistemas energéticos no aparecen de forma estanca, esto quiere decir que se activan de forma conjunta y uno predomina sobre otro, por eso no podemos afirmar de forma categórica que un deporte es aeróbico o anaeróbico ya que, probablemente, la obtención de energía se produce en ambos caminos pero con predominancia de uno de ellos.

Algunas características de los ejercicios predominantemente aeróbicos serían: media y baja intensidad, larga duración, necesita hidratos de carbono y grasas, y para ello necesita oxígeno, mientras que los ejercicios predominantemente anaeróbicos se caracterizan por: alta intensidad y poca duración, la energía se obtiene de fuentes inmediatas como ATP muscular, fosfocreatina(PC) y la glucosa y para ello no necesita oxígeno.

Para movimientos muy explosivos o de altas intensidades se necesita obtener una energía poderosa y rápida, esta se obtiene los sistemas anaeróbicos, es una gasolina para los músculos muy potente (la de un fórmula 1), esta obtención de energía tiene un inconveniente, que es de corta duración y además produce ácido láctico (hace que el cuerpo te pida parar), por otro lado los sistemas aeróbicos producen grandes cantidades de ATP pero no permiten realizar contracciones muy explosivas (sería la gasolina diésel).

Primero actúa el sistema Anaeróbico Aláctico (sin ácido láctico) en ejercicios de máxima intensidad y poca duración (8-10 segundos); se trata de movimientos explosivos (salidas, saltos, lanzamientos, sprints cortos, etc.). Al persistir el esfuerzo y la intensidad entra en acción el sistema Anaeróbico Láctico (esfuerzos entre 10-45 segundos con presencia de ácido láctico). Los esfuerzos entre 45 segundos y 2 minutos se consideran de Capacidad Anaeróbica láctica (dándose altos niveles de concentración de ácido láctico: p.e. 800 metros en atletismo o 100 m. en natación). Al persistir el esfuerzo, la intensidad baja y cobra preponderancia el Sistema Aeróbico, usándose en primer lugar los hidratos de carbono y, posteriormente, las grasas y proteínas (éstas últimas en casos extremos).

 

 

De forma muy básica espero que puedas comprender estos dos conceptos y ahora puedas tener una visión más aproximada al tipo de ejercicio que realizas.