La formación profesional es garantía de empleo. Según el último informe Adecco-Infoempleo, más del 38% de las ofertas de empleo en España requiere contar con un título de Formación Profesional (FP).

Si nos fijamos en los datos que proporciona el Instituto Nacional de Estadística (INE), en su última “Encuesta de transición educativa-formativa e inserción laboral”, el 79,5% de los titulados de grado superior (FP) y el 74,6%.de los titulados en ciclos formativos de grado medio estaban trabajando cinco años después de terminar su periodo formativo.

A modo de ejemplo, según el INE, los titulados en el Grado Superior en Comercio Internacional tuvieron una tasa de empleo a cinco años que ronda el 90%, y el Grado Medio en Cuidados Auxiliares de Enfermería cercano al 80%  (Ambos ciclos se imparten en QFP). De los titulados con empleo a 2019, el 80% corresponde a asalariados con contrato permanente a tiempo completo. Cerca de la mitad encontró su primer empleo en los seis primeros meses después de titular.

Además, el 47% de los titulados estaba percibiendo un salario mensual neto de entre 1000 a 1500 euros.

En comparativa con la universidad, el INE en su “Encuesta de inserción laboral de titulados universitarios” señala unos datos de inserción, contratación y salario parecidos. Con una empleabilidad a 5 años cercana al 90%,  donde la mitad también corresponde a contratos a tiempo completo y donde el salario medio también ronda los 1500 euros.

Esto nos hace plantearnos ¿Qué me conviene más estudiar, FP o la Universidad?

Partiremos de la premisa de que ambas opciones no son incompatibles, todo dependerá de las circunstancias personales y objetivos de cada estudiante, si bien encontramos que la tasa de empleo es muy similar, los recursos invertidos (económicos y de tiempo) son muy dispares.

Para clarificarlo todo, plantearemos, a modo de ejemplo, la siguiente situación: supongamos que un estudiante de 18 años opta por una formación profesional superior en la escuela pública en Madrid, la matrícula por los 2 cursos sumaría un total medio de 800 euros. Una vez completado el ciclo, con 20 años,  y optando por un trabajo con remuneración media de 1250 euros mensuales, a los doce años siguientes, con 30 años, la renta percibida total sería de 150.000 euros netos a los que deberemos restar los 800 invertidos y nos quedaría que el estudiante ha generado en esos 12 años desde que inició sus estudios un monto de 149.200 euros

Ahora supongamos que ese mismo estudiante opta por hacer la EVAU y entrar a un grado universitario. En Madrid, el precio medio por crédito en el curso 2020-2021 fue de 24,02, por lo que el precio aproximado de un grado universitario sería de 6000 euros (media de todas las titulaciones), a este importe hay que añadirle el precio del máster (3500 euros de promedio). Con lo cual, estudiar un grado universitario costaría a este estudiante, unos 9500 euros. Si el alumno titula con 23 años y opta por un empleo donde esté cobrando la media de 1500 euros señalada anteriormente, a los siete años, cuando cumpla 30, habrá percibido un total de 126.000 euros, de los que habría que restar los 9500 invertidos, por lo tanto su retorno total es de 116.500 euros en 12 años.

Con estos ejemplos podemos constatar que existe una diferencia sustancial en el tiempo invertido y en el retorno de la inversión si se escoge una opción u otra.

En resumen: el estudiante que opta por la Formación Profesional tiene unos niveles de empleabilidad muy similares al que opta por la formación universitaria, y aunque el salario medio de los titulados universitarios es en principio algo superior, el retorno de la inversión económica y de tiempo favorece, en el corto y medio plazo, al estudiante formado en la FP.

Por tanto ¿Qué opción es más interesante? Como ya hemos comentado antes, todo dependerá de los objetivos y circunstancias de cada persona. No son opciones incompatibles, de hecho, una salida muy interesante es el itinerario FP+Universidad, ya que permite entrar más fácil y rápidamente al mercado laboral y una vez dentro seguir estudiando, lo que permite al titulado conocer (y que le conozcan) en las empresas, siempre será más fácil crecer laboralmente dentro del mercado laboral que fuera de él.