Cuando comienza el curso, durante las primeras clases de inglés técnico, algunos alumnos están asustados, desanimados y pensando que saben muy poco inglés. Yo siempre parto con un mensaje a todos: “sabes mucho más inglés del que crees, ya lo verás”.
Nuestra metodología, siguiendo los contenidos propuestos por la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid, se basa fundamentalmente en la creatividad, la estimulación para la participación de todos, la flexibilidad con el nivel de los alumnos elaborando un perfil de cada uno y dando las oportunidades de aprendizaje personalizado. Para ello, con cada unidad didáctica aprendemos a través de situaciones reales del ciclo, Comercio Internacional o Administración y Finanzas, aseguramos el aprendizaje de vocabulario relacionado, desarrollamos siempre las habilidades de lectura, escritura, videos y grabaciones reales, expresión oral y nunca nos olvidamos del repaso de estructuras gramaticales y uso del inglés que nos servirán como herramientas necesarias para la fluidez en la comunicación. Quizás todas estas herramientas metodológicas son las que consideramos como mínimas y normales para el aprendizaje, práctica y perfeccionamiento de un idioma, pero lo importante es desarrollarlas día y día con la participación activa de todos los alumnos, trabajando en situaciones reales de comunicación en un puesto de trabajo, haciendo trabajos en grupo, debates, reuniones de trabajo, escribiendo emails, haciendo pedidos, organizando reuniones, etc., y lo conseguimos con entusiasmo, diversión y mucho humor, porque forman parte del carácter de nuestras clases.